Críticas al Protocolo Holandés

EL protocolo en el que se ha soportado el tratamiento de afirmación de género a menores y jóvenes

Bandera holandesa
Conclusiones claves de estos estudios críticos
  • Limitaciones metodológicas importantes en los estudios base del protocolo.
    Falta de grupos de control adecuados que permitan determinar si los efectos observados se deben realmente a los tratamientos.
  • Evidencia clasificada como de baja certeza por revisiones independientes.
  • Necesidad de más investigación riguroso y seguimiento a largo plazo antes de afirmar beneficios clínicos.
  • Cuestionamientos sobre cómo se actualizaron y simplificaron los criterios en la práctica clínica sin suficiente evidencia.

Cambiaron las reglas del juego

Protocolo Holandés se aplicaba al perfil y edades (hombre adultos) previos al incremento descomunal de casos de disforia repentina entre niñas y jóvenes de forma repentina. Y además a estas cohortes previas al nuevo fenómeno eran acompañados de forma integral, incluyendo la terapia psicológica, antes de iniciar la transición médica. Una terapia menos invasiva que ahora les niega ahora a los menores y jóvenes adultos, aún cuando se tiene evidencia que en el 80% de casos de estos casos remiten por sí mismos si no se atienden.

Investigaciones críticas basada en la evidencia

Hay investigaciones y análisis críticos que cuestionan la base científica y metodológica del llamado “Protocolo Holandés” de afirmación de género en jóvenes, especialmente en lo que respecta a tratamientos médicos como bloqueadores de la pubertad y hormonas cruzadas.

Revisión metodológica: sesgos en los estudios holandeses

The Myth of “Reliable Research” in Pediatric Gender Medicine: A critical evaluation of the Dutch Studies—and research that has followed
Esta investigación revisa los dos estudios principales en los que se basó el protocolo original y concluye que son metodológicamente gravemente defectuosos:
  • Sesgo de selección: sólo se incluyeron casos “exitosos”.
  • Confusión de efectos: no se puede separar el impacto de la terapia psicológica del efecto de las hormonas o cirugía.
  • Mediciones cuestionables: cambios en cuestionarios pueden haber producido resultados que no reflejan mejoras reales.

Revisión histórica y crítica del propio estudio original

The Dutch Protocol for Juvenile Transsexuals: Origins and Evidence
Un artículo de revisión sobre la historia del protocolo observa que:
  • El estudio holandés original se basó en un número muy pequeño de participantes.
  • Las medidas de “resolución” de la disforia eran poco consistentes y no comparables.
  • Encontró que algunos resultados, como efectos sobre funciones sexuales, no han sido adecuadamente investigados.
Lo sugiere que muchas afirmaciones de beneficio no están sólidamente fundamentadas en datos robustos.

Evaluaciones de evidencia por agencias de salud pública

Dutch Protocol in transgender care is unsustainable – DutchNews.nl
– Artículo que resume la crítica del informe Cass Review (Reino Unido), señalando que la base científica del protocolo es débil y experimental, y que no hay estudios con grupos de control adecuados
Análisis como el de NICE (Reino Unido) han clasificado la evidencia científica de los estudios sobre bloqueadores de pubertad como de “muy baja certeza”.
  • Señala que estudios que informan cambios pueden deberse a confusión, sesgo o azar, no necesariamente al tratamiento en sí.

Informe de Hilary Cass (Reino Unido)

Yes, Europe Is Restricting “Gender-Affirming Care” – City Journal
– Análisis de revisiones de agencias como NICE (Reino Unido) que concluyen que la evidencia de la efectividad del protocolo y de tratamientos como bloqueadores de pubertad es de certidumbre “muy baja” y puede estar sesgada.
La Revisión de Cass — un informe amplio encargado por el NHS — observa que:
  • Hay falta de datos sólidos de control (p. ej., grupos sin tratamiento).
  • La evidencia base del protocolo no satisface criterios científicos rigurosos.
  • Destaca la necesidad de investigación controlada y seguimiento a largo plazo.
Aunque no es un “estudio” per se, es un análisis sistemático reconocido internacionalmente que cuestiona la calidad de la evidencia.

Children and adolescents in the Amsterdam Cohort of Gender Dysphoria: datos descriptivos de trayectorias de diagnóstico y tratamiento bajo el protocolo (sin conclusiones concluyentes sobre eficacia).